Según una encuesta de observación divulgada recientemente por la Oficina de Seguridad Vial de California (OTS, por sus siglas en inglés), el número de conductores que usan el celular mientras están en tránsito aumentó del 7.3 por ciento en 2011 al 10.8 por ciento este año. En cuanto a los conductores de entre 16 y 25 años, el incremento fue aún más notable, ya que el uso del celular al conducir subió del 9 por ciento al 18 por ciento.
El estudio encargado por la OTS abarcó 130 intersecciones en 17 condados diferentes, y las estadísticas incluyeron a conductores que hablaban por dispositivos de mano, que enviaban mensajes de texto mientras conducían, que usaban audífonos Bluetooth, que charlaban usando el altavoz o que de alguna otra manera manipulaban su teléfono. Un estudio nacional similar realizado en 2010 situó la tasa de uso en el 9.6 por ciento.
Dos posibles explicaciones para el aumento en el uso del celular son la continua proliferación de teléfonos inteligentes, así como el hecho de que los jóvenes —que crecieron usando mensajes de texto— se están convirtiendo en nuevos conductores. Otro estudio reciente parece respaldar esta última teoría.
Después de encuestar a aproximadamente 5,000 estudiantes universitarios de entre 18 y 29 años, investigadores de UC San Diego encontraron que el 78 por ciento admitió usar un celular mientras conducía. El estudio también encontró que, a pesar de que el 46 por ciento de los encuestados se sentían capaces o muy capaces de hablar por celular y conducir, solo el 8.5 por ciento confiaba en la capacidad de los demás para hacer lo mismo. Aún más preocupante es el hecho de que el 17.5 por ciento dijo haber estado en una colisión debido a la conducción distraída, y el problema sigue aumentando.
Programas como el simulador de conducción distraída de AT&T están intentando enseñar a los conductores jóvenes que quizás no sean tan hábiles como creen cuando se trata de hacer varias tareas a la vez al volante. Sin embargo, a pesar de numerosas campañas de concientización, estos datos recientes parecen desalentadores.
Incidentes como la reciente muerte de un corredor de Connecticut que fue atropellado por una conductora de 16 años distraída por su celular son demasiado comunes. No solo se podrían prevenir muchas de estas muertes si el conductor simplemente prestara atención, sino que también es un giro triste de los acontecimientos cuando un adolescente por lo demás decente termina enfrentando una posible pena de prisión porque cometió un error horrible que le cambió la vida.
Ojalá estos nuevos estudios reiteren la importancia de encontrar una manera eficaz de disuadir a las personas de usar su celular cuando están al volante. No basta con convertirlo en una infracción sancionable con multa; el verdadero esfuerzo debe estar en convencer a las personas de que no son la excepción a la regla. La conducción distraída es peligrosa. Punto. Fin de la historia.
Crédito de la foto: https://www.flickr.com/photos/wrherndon/4714607244/

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