Dejando a un lado las llamadas a revisión de Toyota, el debate sobre la conducción distraída ha sido el tema de consumo más acuciante del mes. En los últimos años, ocho estados han prohibido el uso de teléfonos móviles mientras se conduce, y los peligros de este tipo de acciones han quedado bien documentados en los principales medios de comunicación. Los premios Pulitzer de este martes, por ejemplo, galardonaron dos artículos del New York Times que exponían los graves riesgos de enviar mensajes de texto, teclear y hablar en el coche. En su blog, el Secretario de Transporte, Ray Lahood, aplaudió estos artículos, además de programas de televisión como Modern Family, The Office y Glee, que han promovido temas contra la conducción distraída, la principal causa de muerte entre los adolescentes.
Aunque esta publicidad contribuye al objetivo de Lahood de erradicar la conducción distraída, la legislación nacional contra esta práctica sigue estancada en el Congreso.