En las discusiones sobre seguridad vial, es demasiado común que nos insensibilicemos ante las asombrosas cifras de accidentes viales que ocurren: 32,999 muertes, 3.9 millones de lesiones no fatales y 24 millones de vehículos dañados en 2010. ¿Qué significan todos estos datos para nuestra sociedad, economía y calidad de vida? En un nuevo informe, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ayuda a arrojar luz sobre los impactos económicos de estas tragedias diarias.
El informe, que examina datos de 2010, encontró que un año de accidentes de tránsito le cuesta a EE. UU. $871 mil millones, aproximadamente el seis por ciento del PIB, o $2,800 por cada persona en Estados Unidos. Esta cifra incluye $277 mil millones en costos económicos y $594 mil millones por la pérdida de vidas y la disminución de la calidad de vida debido a las lesiones.
El informe proporciona una gran cantidad de información, incluido un desglose de los costos de varias causas de conducción insegura. Las principales causas de daño social incluyen el exceso de velocidad ($210 mil millones anuales), la conducción en estado de ebriedad ($199 mil millones) y la conducción distraída ($129 mil millones). Los accidentes que involucran a ciclistas y peatones representan $90 mil millones anuales, o el 10 por ciento del daño social total causado por los vehículos motorizados.
Lamentablemente, el informe de la NHTSA es escaso en el análisis de las medidas preventivas de diseño de calles. Examina a fondo el valor de medidas preventivas como los cinturones de seguridad, que ahorran $349 mil millones en costos sociales anuales y $8 billones durante los últimos 36 años. Sin embargo, el informe ofrece poca perspectiva sobre los diseños de carreteras que mejoran la seguridad. Esta omisión es lamentable en comparación con otras publicaciones como Peligroso por Diseño: sabemos, por ejemplo, que la velocidad mata, entonces, ¿cuál es el costo de oportunidad de diseñar carreteras para la velocidad frente a la seguridad? ¿Cómo pueden los límites de velocidad más bajos, las reducciones de carriles y otras mejoras de seguridad reducir los costos sociales?
El informe tampoco aborda otros efectos adversos de los accidentes de tránsito y las calles inseguras. Las calles inseguras representan un factor ambiental clave para la obesidad: los vecindarios que son inseguros para caminar y andar en bicicleta a menudo sufren las tasas más altas de obesidad. ¿Cuál es el costo de los accidentes de tránsito en la inhibición de estilos de vida más activos?
Una vida humana no tiene precio. No obstante, estos informes son útiles para respaldar una discusión sensata sobre las prioridades de transporte en una sociedad que ve los accidentes de tránsito como una molestia en lugar de una tragedia, y un entorno político que a menudo ve las mejoras de seguridad como gastos "no esenciales". Los accidentes de tránsito no solo afectan a las víctimas y sus familias, sino que perjudican nuestra economía, medio ambiente y calidad de vida.


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